Viajando Sin Papel Higiénico

VIAJE A JAPON – EN SPA CON MI SUEGRO Y 20 PENES MAS

spa suegro japon

Uno de los paseos familiares que hice -y que mas recuerdo- de mi pasado viaje a Japón fue cuando fuimos a una playa de arena volcánica donde entierran a los clientes, como parte de un tratamiento antiestrés.

En ese SPA pude disfrutar de las famosas arenas terapéuticas, muy populares en la región y que sin duda es una costumbre muy bonita. Estuvimos bajo tierra cerca de 20 minutos, cubiertos por una toalla para evitar quemaduras en la piel. El calor era bastante y al principio creía que no iba a ser capaz de resistirlo.

Kouichi San, muy tranquilo, me veía y se reía al verme en mi propio ataque de risa. No sé por qué, pero me cogió una risita de esas que son duras de detener. Era una sensación muy extraña, todo el cuerpo me palpitaba y cada vez era más la presión que esa arena ejercía sobre mi cuerpo, sólo la cabeza quedaba al descubierto.

n5De allí salimos para la parte acuática del SPA para limpiarnos. Al principio fue un poco raro, ya que se debe entrar en pelota, sin siquiera una toallita para medio camuflar las pelotas, como sí habíamos tenido en la arena. A mí no me avergüenza estar desnudo, pero no tenía experiencia en el tema, no estaba acostumbrado a estar sin ropa con otro hombre, perdón, con más de veinte hombres juntos y en cueros mostrándo sus dotaciones.

Es que imagínense el cuadro durante ese viaje a Japón, los dos sentados en una bañera, sin podernos comunicar, haciéndonos señitas y de parte mía manteniendo un gesto de cariño indefinidamente en el rostro.

¿Qué más podía hacer?

Tenía que sonreírle a todo momento al padre de Yuki para que supiera que yo era una buena persona. Estaba vendiendo mi imagen como futuro yerno. Es ahora recordando aquellos momentos que me pregunto: ¿qué habrán pensado de mi los otros veinte hombres que me veían todo carisonriente mirando para lado y lado? ¡Ej!, pero esta “pluma” ¿de dónde habrá salido?, ¿por dónde se nos coló? Pero es la verdad, ese día no me hallaba, no sabía qué hacer y luego recordé algo que Yuki me había dicho que se debe de hacer en un SPA de Japón.

Según ella, yo le debía de enjabonar la espalda a su padre, lo debía lavar una vez estuviéramos adentro, pues esta acción crea integración (¡juepucha!, de qué tipo de integración estaría hablando, pensaba) y es uno de los pasos a seguir al querer entrar a una nueva familia según su tradición.

Captura de pantalla 2015-03-15 a la(s) 6.19.19 PMYo no sabía cómo empezar el proceso, porque me sentía incómodo de cogerlo por los hombros como a una hembra y hacerle señitas para que se volteara y me diera sus glúteos. Yo sé cómo maniobrar a una mujer, y qué señales o caricias hacerle para voltearla para el lado que quiera, pero esta vez era distinto, porque tenía que hacerlo con un hombre, y no cualquiera, sino el padre de mi novia, y lograr que sus peludas y paradas nalgas me dieran la cara.

Yo no le iba a hacer el amor, pero sí le iba a hacer un ritual muy familiar que nos iba a unir (no piensen mal, la unión no era carnal, sino familiar). Fue en esas que cogí un jabón con una mano y lo señalé, mostrándoselo y señalando a su vez su cuerpo. ¡Uf!, siquiera entendió facilito.

Le lavé su espalda por unos segundos mientras que él, muy callado, estaba atento a cada uno de mis pasos. No era cosa fácil, porque por dentro yo pensaba: “¡Ej! ¿cuánto tiempo será el indicado? Que no vaya a pensar que me quedó gustando la cosa al verme enjabonándolo indefinidamente, además, ¿a qué le llamarán ellos espalda?, ¿desde dónde y hasta dónde?, ¿será que me tocará lavarle también las nalgas al suegro? Umm, ahí si cancelo es el matrimonio por completo”.n8Al rato y muy calmadamente me pidió que me detuviera y se enjuagó. Luego nos quedamos relajados y en silencio por unos cuantos minutos más, aunque eso de relajados no sé si sea real, porque yo no sabía qué hacer, o para dónde mirar, porque además de él, estaba rodeado de penes por lado y lado.

Me sentía como en una toma guerrillera de gónadas, acorralado y sin escapatoria. Eran más de veintiún falos asiáticos contra este humilde pipisito latino, que me amenazaban con sus extensos y retorcidos pelos mientras flotaban sumergidos en las aguas tibias de la bañera. Es que sin querer detallar de a mucho, me di cuenta de que era el único depilado. Nunca había visto tanto vello pubico en mi vida, eso parecía la selva amazónica; ni una peluquería el pleno día de madres podría recoger tanta hebra…

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Felices viajes,

Daniel Tirado

Sabias de esta tradición? Las cosas que hace uno por amor, ayayayyy… 🙂

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Daniel Tirado

Surfista, escalador, actor, blogger, Youtuber de viajes y escritor del libro Viajando Sin Papel Higienico. SUSCRIBETE A MI CANAL: http://goo.gl/JPueZ

  • alejandrokia

    me puedes dar indicaciones de como viajar a japon, quiero viajar a ese pais, por favor una guia de precios lugares mas baratos y todos los tips para hacer un viaje bueno bonito y barato dentro de lo que cabe siendo  un pais caro}