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NO SOY UN VIAJERO, SOY UN COLECCIONISTA DE SONRISAS

Desde hace varios meses, después de tantos viajes y experiencias maravillosas e inspiradoras, he llegado a la conclusión de que no soy simplemente un viajero, soy un coleccionista de sonrisas. Y con la palabra “simplemente” no me refiero a que ser viajero sea algo simple, sino que es necesario ir un paso más allá, traspasar la frontera entre lo que es un viajero y lo que es un viajero feliz.

¿Coleccionista de sonrisas?

Sí, eso. Una expresión que pareciera no tener sentido. Cómo se puede coleccionar una sonrisa? Dónde se guarda ese tesoro que nadie puede tocar? Y por ultimo, qué misterio se esconde detrás de ella que sin poder tocarse puede llenar el alma de un viajero? Mucha razón tenía el gran artista Charles Chaplin, cuando brillantemente dijo: ”procura sonreír porque el día que no sonrías será un día perdido”. Y así, mágicamente, me he dado cuenta que yo, al igual que muchos “compañeros de viaje” hemos vivido cada día con esa frase tatuada en nuestro rostro.

IMG_0706turismo individualCon el tiempo he aprendido que los “amigos de viaje” se hacen a través de ellas, y que viajo para coleccionar momentos y vivir emociones que me den la certeza de que la vida es un viaje que vale la pena. La emoción de aquel niño indígena que con una mirada transparente y una sonrisa de amistad te llena el alma y te lleva a pensar que tantos cientos –tal vez miles- de kilómetros valieron la pena tan solo por esa recompensa.

Coleccionista de sonrisasLa sonrisa del anciano, el budista, el lanchero y la del artista, el harleysta o el rumbero. Esa sonrisa que refleja de aquello que tanto hay en el corazón queda para mí en un espacio de recuerdos coleccionables que empaco siempre en mi maleta.

El verdadero sentido de la vida son esas pequeñas grandes cosas, como la sonrisa.

Y es que toda linda historia puede partir de una sonrisa. La de amor, la de amistad, la de hermandad. Esas sonrisas van quedando impregnadas en el aire de tal manera que cada viajero pueda recogerlas y llevarlas consigo a cualquier destino. Con el tiempo he descubierto que no viajo para visitar monumentos ni castillos ni armamentos. Que viajo para regalar sonrisas, y para recibirlas… Y tatuarlas en mi vida de tal manera que descubro que un viajero que colecciona sonrisas, emociones y momentos, siempre será el mejor viajero.

4Z2A7014

que es un mochileroPor eso, procuren ser siempre de esos viajeros que coleccionan sonrisas. Yo lo he aplicado en mis viajes y estoy seguro de que lo verdaderamente esencial se encuentra en las cosas más pequeñas.

La verdad es que no me emocionan las edificaciones o las grandes infraestructuras de un lugar –para nada-, me mueve la calidad de su gente, sus expresiones de afecto, su amor, porque sin conocerte te convierten en un amigo más. No dejen de guardar esas sonrisas que les han dado tanta felicidad porque seguro en un próximo viaje podrán necesitarlas.

_Z2A6071Felices viajes, y nunca pares de sonreír… 🙂

Daniel Tirado

PD: Recuerdas a alguna persona en tus viajes que te haya regalado una hermosa sonrisa, de esas que llenan el alma? Cuéntenme tus experiencias…

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