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¿SE PUEDE COMPRAR LA FELICIDAD?

A lo largo de los años he descubierto cientos de cosas que me han hecho crecer toneladas como persona, que me han llevado a tener una mejor concepción de la vida y, además, que me han ayudado a hacer un cambio drástico en mis prioridades. Sobretodo con lograr entender algo básico de la vida: que las cosas materiales o el dinero nunca pueden comprar la felicidad.

Y es de lo que les quiero hablar hoy, ya que he podido comprobar -por experiencia propia- de que gastar dinero en experiencias produce mucha más felicidad que gastarlo en simples objetos.

Parceros, ¡se los garantizo!

Ese es un punto que he discutido cientos de veces, que defiendo a capa y espada y que ha marcado mi vida en los últimos años…

Y es que uno de los primeros factores que se oponen a la felicidad es la costumbre o adaptación a las cosas. Esto se debe a que cuando compramos algo material (sea ropa, un carro, una casa, un reloj, un caballo) si nos emocionamos en un primer momento, pero muy rápidamente perdemos el interés en el cuando nos adaptamos (cuando nos pasa la goma).Captura de pantalla 2015-04-13 a la(s) 9.48.33 PMLo que sucede con las experiencias (como lo es un viaje o una visita a un museo) es que quedan guardadas para siempre en nuestra memoria, incluso se van intensificando con el tiempo. Es mas, no se si han notado pero hasta las malas experiencias permanecen con nosotros, las cuales convertimos en lecciones y sacamos hasta anécdotas positivas de ellas.

O me van a decir que no se acuerdan de alguna caída, mini accidente o intoxicación que tuvieron en X o Y lugar? Incluso en algunos casos las recordamos con risa… 🙂

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Las experiencias al permitirnos un contacto con personas, lugares, olores, sabores e imágenes (y todo lo que pasa por nuestros sentidos) se van registrando en nuestra memoria y quedan en ese lugarcito donde coleccionamos todos nuestros tesoros, ese libro abierto de nuestras vidas.

933898_10151499850335079_1632108600_nPor eso es que cuando viajo busco llenarme de lindos momentos y experiencias, más que de souvenirs y de esas bobadas para turistas, porque para mí el mejor “souvenir” de cada lugar es el recuerdo de sonrisas únicas y encantadoras, esa conversación con un local, que te abre completamente las puertas de su casa  y que te invita a una bebida caliente mientras te cuenta de su vida, o ese hermoso atardecer sobre una playa desértica acompañado de esa persona que tanto te gusta, o esa noche de luna llena con gente que nunca antes habías visto pero que se conectaron profundamente con tu corazón.

Wow! Se me puso la piel de gallina mientras les escribía de solo recordar esos momentos.

Momentos… Eso que se inmortaliza en el disco duro de tu cabeza, y que debemos de coleccionar. Llenarnos de miles de experiencias en vez que de objetos y cosas materiales.

Quizá en un principio sienten que una cosa que anhelaban mucho compró la felicidad que sentían que les faltaba; pero estoy seguro que un par de días (cuando mucho un par de meses después) esa felicidad irá decayendo hasta desaparecer por completo, porque les aseguro, nunca fue verdadera…

Captura de pantalla 2015-04-14 a la(s) 1.04.15 AMPor el contrario, lo que nos mueve es lo que recordamos. Cuando vamos a un encuentro con nuestros ex compañeros del colegio o la universidad los mayores momentos de risa son aquellos en los que traemos a nuestra mente esos recuerdos de cuando uno se cayó, o rompió un vidrio, o de esas pasadas promesas en que todos estaban borrachos y se decían que nunca iban a dejar de ser amigos. Ay ay ay! Estoy seguro que más de uno se va a sentir identificado jeje.

Así que si quieren comprar la felicidad, paguen siempre por experiencias, que yo les aseguro que el retorno sobre la inversión será muy superior a lo invertido.

Felices viajes,

Daniel Tirado.

NOTA: Qué tipo de experiencias con las que más recuerdan de sus viajes? Qué creen que es lo más memorable cuando viajan?